31/10/13

El agotamiento del modelo sindical

Están nuestros sindicatos envueltos en su mayor escándalo desde el comienzo de la democracia. Las noticias sobre financiación ilegal, facturas falsas, connivencia con los políticos en el escándalo de los ERE falsos en Andalucía, etc. han llevado a estas instituciones a la peor crisis de credibilidad de su historia. Siendo muchos los que creen que su relación con la política, tanto a nivel institucional como a nivel económico ha contaminado la esencia misma del movimiento sindical en España.

Fue a mediados del siglo XIX cuando tuvo lugar el nacimiento del movimiento sindical en este país, aunque CCOO nació en 1976, una época marcada por profundas tensiones políticas y sociales y con importantes logros por parte de estas organizaciones. El punto álgido estuvo en los años de la Segunda República, donde sindicatos como el anarquista CNT, tuvieron un pronunciado, y desafortunado, protagonismo que acabó tras la Guerra Civil, con la instauración de un único sindicato afín al régimen.

Con la democracia volvieron con fuerza estas instituciones: el sindicato transversal fue sustituido por unos sindicatos ya no tan afines al gobierno, pero sí a los partidos políticos a cuya sombra siempre habían medrado. Es en estos tiempos demócratas en donde los dos sindicatos mayoritarios han logrado su mayor desarrollo con el enfrentamiento sistemático a todo lo que a reminiscencias del viejo régimen pudiera sonar. Siendo precisamente la antaño todopoderosa CNT, que nunca tuvo un partido político asociado, la que ya no ha logrado ni la sombra de la representatividad obrera que alcanzó.

Para ello han contado con fuentes de financiación que se han ido multiplicando conforme aumentaban las necesidades de los cada vez más aparatosos organigramas sindicales. Comenzaron financiándose con las asignaciones del estado y con las cuotas de los socios; a día de hoy reciben también del estado determinadas cantidades por asumir la formación de los trabajadores (el INEM, o sus sustitutos autonómicos, ya casi no imparten formación); además reciben ingresos por sus participaciones en entramados de sociedades que, en muchos casos, poco tienen que ver con su actividad sindical; y obtienen también ingresos por sus labores de asesoramiento a trabajadores, afiliados o no, como el porcentaje del 5 al 15% por la tramitación de los ERE. Y aun así, parece no bastar estas fuentes de financiación, debiendo buscarse otras menos ortodoxas y hasta menos legales, a la vista de los últimos acontecimientos.
¿Y en los países de nuestro entorno? En aquellos países donde los sindicatos se financian con asignaciones del estado, como Francia o Italia, se tiende a una mayor politización de los mismos y al oscurantismo respecto a su financiación, así como una mayor permisividad con las políticas económicas de sus respectivos gobiernos; en países cuya financiación corre a cargo exclusivamente de sus ingresos por cuotas sindicales, como Gran Bretaña o Alemania, se observa mayor transparencia y más independencia política.

Urge, por tanto, una renovación de los sindicatos. El pacto que permitió en su día la estabilidad suficiente para el establecimiento de la democracia debe ser revisado. Se les cedió entonces a los sindicatos poder político, financiación estable y concesiones de tipo patrimonial; a cambio, éstos aportaron paz social. Esto ha sido fundamental en la historia de la democracia: el hecho de que política económica, patronal y sindicatos hayan estado en consonancia salvo en casos puntuales ha tenido consecuencias positivas por la estabilidad creada, aunque ahora se empiezan a ver también las negativas, debidas sobre todo al agotamiento del modelo: los sindicatos deben ser independientes económica y políticamente de los partidos.

La pérdida de confianza en la que están inmersos, la falta de capacidad para reaccionar a las demandas de la sociedad, el acomodamiento de los cuadros sindicales en sus puestos, el descaro y la desvergüenza mostradas, no sólo en las tramas de financiación ilegal, sino en el mismo hecho de muchas de sus labores cotidianas (me gustaría que alguien me pudiera explicar cómo puede ayudar a la formación de un trabajador, en paro o no; un curso de risoterapia), nos han llevado a que muchos ciudadanos piensen de los sindicatos lo que piensan.

1/10/13

A que te dedicas: Soy Político.

 

Al margen de alguna opinión variopinta acerca de adornar nuestros bosques con un político colgado de cada árbol, que no deja de ser una brutalidad inviable, pero con un amplio eco social, si pasamos a estudiar con un poco de detenimiento este tema nos encontramos con una situación que explica algunas de las circunstancias que vivimos en nuestra sociedad.
En primer lugar hemos de tener en cuenta que, tradicionalmente y avalado por multitud de estudios a nivel internacional, como el estudio en Italia de Gagliarducci y Nannacini, unos sueldos elevados para la clase política motiva a que reputados profesionales del derecho, la economía, ingeniería, etc. se decidan a participar activamente en la vida pública de un país, aportando sus conocimientos y su profesionalidad. Son estos sueldos elevados los que les compensan por dejar su actividad privada, lo que permite que las mejores ideas estén al servicio del país.

Sin embargo, no hay que olvidar otra clase de políticos: los políticos de carrera, que no han desarrollado otra actividad en su vida que la de servir al partido al que pertenecen, del cual han cobrado su sueldo hasta que logran salir electos para algún cargo público. Estos políticos pueden ser muy inteligentes o hábiles, incluso los mejores, en el desempeño de su función pública, pero no es algo que hayan podido demostrar, ya que, fuera de su habilidad para escalar puestos dentro de su partido, ningún otro mérito reseñable pueden acreditar.

Posiblemente una correcta combinación de estos dos tipos de políticos fuese lo acertado para la buena salud política de un país. Sin embargo, en España se ha abusado del segundo tipo de políticos, posiblemente debido a nuestro propio carácter nacional, donde prima el clientelismo frente a la preparación y donde tiene mas peso el amiguismo que los méritos alcanzados en su vida. Es toda una tradición en nuestro país ningunear a nuestros profesionales, que los hemos tenido y los tenemos, y premiar a nuestros afines aduladores (quizás por eso de estos tenemos mas).
Es por eso que nuestra clase política está llena de individuos que van pasando de cargo a cargo, de institución en institución (de alcalde a senador, y de ahí a diputado regional, etc.; son muchas y variadas ahora las posibilidades), durante toda su vida, sin más méritos, muchos de ellos, que el no verse involucrados en ningún escándalo. Dejando los puestos de asesores para los políticos del primer grupo que, sin dejar de ser también afines al partido, destacan algo más por su trabajo y profesionalidad, por lo menos en teoría. Todo esto sin la menor formación ni preparación para participar activamente en los procesos de creación, discusión y aplicación de leyes (es este país se da por supuesta esta formación con el hecho de resultar electo).

Igualmente existe, desde el mismo comienzo de la democracia, una imparable creación de puestos políticos en todos los ámbitos de nuestro país. Además de crear las Comunidades Autónomas con todo su aparato político y entrar en escena las Instituciones Europeas sin amortización de ninguna otra institución (siguen existiendo Ayuntamientos, Senado, Diputaciones Provinciales, etc.), se ha producido una creciente politización de instituciones que poco tendrían que ver con la política, como las universidades, sindicatos, cajas de ahorro o los órganos del Poder Judicial. Lo que nos hace sospechar de la gran cantidad de favores que nuestros políticos han de pagar, dando empleo a familiares o amigos de aquellos que les ayudaron un día a escalar en su propia carrera.
¿A donde nos ha llevado todo esto? A no saber a ciencia cierta cuántos políticos tenemos en nuestro país. Las cifras se mueven entre los aproximadamente 100.000 (de los datos del INE, con los códigos de la Clasificación Nacional de Ocupaciones 2011, se puede inferir esta cifra) hasta la barbaridad que ha circulado por Internet de 445.000. Se sabe que los cargos electos en las urnas son de 71.668, pero de éstos, muchos son de pueblos pequeños, donde precisamente más se cumple el hecho de estar en política por servir a la comunidad, ya que no se cobra, o se cobra muy poco. Además, en esta cifra no se incluye el numero de asesores, cargos de confianza, ni cargos en instituciones politizadas, por lo que no podemos cuantificar ni el número de políticos, ni el coste a la sociedad que suponen estos cargos, lo cual, aparte de merecer por sí mismo un estudio mucho más detenido, genera un desasosiego, que unido a los escándalos diarios de corrupción, nos remite a la opinión variopinta esbozada al comienzo del primer párrafo.

14/3/13

Diferencias entre un timo piramidal y un esquema Ponzi


Burbujas, estructuras piramidales y correos encadenados, esquemas Ponzi… todos hemos oído hablar de estos término pero no siempre somos capaces de diferenciarlos. El término genérico para todos ellos es patrones de conducta financiera no sostenible, en los que los precios de los activos hoy no son coherentes con los precios de los activos de fechas futuras distantes. Este tipo de esquemas suelen implicar promesas de pago de un tipo de interés del 10%, 30%, 40% o 50 % al mes; los emprendedores que desarrollan estos esquemas siempre afirman que han descubierto una nueva fórmula secreta para conseguir estas tasas de retorno tan elevadas.

Cumplen el pago de los intereses prometidos durante los primeros meses con el dinero que reciben de los nuevos clientes que atraen con la promesa de elevadas tasas de retorno. Pero en el cuarto o quinto mes el dinero recibido de los nuevos clientes es inferior al dinero que han prometido a los primeros clientes y los emprendedores se van a Brasil, a la cárcel o a ambos sitios.

Tanto el esquema Ponzi como el timo piramidal prometen rendimientos extraordinarios a sus inversores, tan extraordinarios que deberían hacer sospechar pero esta sospecha de diluye a medida que los rendimientos son pagados rigurosamente y es aquí donde coinciden ambos sistemas, que funcionan mientra las salidas de efectivo se vean compensados por las entradas. Mientras crezca el número de “inversores”.
La diferencia básica se presenta en el tipo de productos que ofrecen a sus clientes estafadores y la estructura de las dos maniobras. Los esquemas de Ponzi se basan en servicios de gestión de inversiones fraudulentas – básicamente los inversores aportan dinero al “administrador de cartera” que les promete un alto rendimiento, y luego, cuando los inversores quieren recuperar su dinero lo reciben vía los fondos aportados por los inversores entrantes posteriores. El problema es que el rendimiento no existe ya que no ha actividades de inversión reales y si las hay no son tan rentables como dicen. Como ejemplos conocidos y recientes tenemos a Afinsa y Madoff.

Un esquema de pirámide se basa en que para que ése se sostenga, cada participante debe reclutar a nuevos participantes. A veces habrá un incentivo que se presenta como una oportunidad de inversión, tales como el derecho a vender un producto en particular (como el reciente caso de Herbalife). El destinatario tiene que compartir las ganancias con los que están en los niveles superiores de la estructura piramidal. El problema de estas estructuras es que muchas veces no se sustentan en la venta del producto si no en la captación de los nuevos inversores, algo que tiene un límite.
Respecto a los correos encadenados, son una forma concreta de acuerdo piramidal; el procedimiento consiste en que las personas reciben una carta pidiéndoles que envíen 1€ (o 10€ o 100€) al nombre que aparece en la parte superior de la pirámide y que envíen el mismo correo a cinco amigos o conocidos en un plazo de cinco días; la promesa es recibir 64€ en el plazo de treinta días por cada 1€ invertido. Ésto, que para vosotros puede ser un timo bastante obvio, sigue funcionando a día de hoy, sobretodo cuando no te tienes ni que gastar sellos, como ocurría antes.

La burbuja implica la compra de un activo, no por la tasa de retorno de la inversión, sino como anticipo por la venta del activo o título a otra persona a un precio aún superior; el término «el más tonto» se ha utilizado para sugerir que el último comprador siempre cuenta con encontrar a alguien a quien podrá vender la acción, el apartamento o los cromos de béisbol.

Los correos encadenados y las estructuras piramidales rara vez tienen consecuencias macroeconómicas, suelen afectar a segmentos aislados de la economía e implican la redistribución de ingresos de los últimos en llegar a los que llegaron primero. Las burbujas de precios de activos se han asociado con frecuencia a la euforia económica y al aumento tanto de las empresas como del gasto de los hogares porque el futuro parece mucho más prometedor, al menos hasta que la burbuja estalla.

29/11/12

Gratis o miedo: el triunfo de la mediocridad.

Recientemente publicaron en Xataka Ciencia un artículo titulado “El experimento del chocolate o el poder irracional de lo gratuito“, os pego un resumen

En un experimento llevado a cabo por Dan Ariely y presentado en su libro Las trampas del deseo, se vendieron dos tipos de chocolate a diversos grupos de estudiantes escogidos al azar: las exclusivas trufas de Lindt de Suiza y los más corrientes bombones Hershey Kisses.

Las trufas Lindt costaban 15 céntimos (aproximadamente la mitad de su precio al por mayor). Los bombones Hershey, a 1 céntimo. Como era de esperar, los participantes escogieron los Lindt: son de mejor calidad y eran baratísimos. Concretamente, el 73 % escogió las trufas.

Pero todo cambió en cuanto bajaron de precio 1 céntimo a los dos chocolates y por tanto, los bombones Hershey se vendieron a cero céntimos, es decir, completamente gratis. Entonces, el 69 % de los estudiantes escogieron los más corrientes Hershey sencillamente porque eran gratis. Lo cual no tenía una explicación racional, pues el precio de los Lindt continuaba siendo de 14 céntimos de diferencia de los Hershey: en este segundo experimento se había reducido su precio de los 15 a los 14 céntimos

Como veis, solemos realizar un comportamiento racional hasta que ciertos “activadores” llegan y quizás uno de los más fuertes es el de la palabra “GRATIS” que como bien demuestra este artículo, nos vuelve irracional.
Las acciones macroeconómicas (ya sean monetarias, fiscales o reguladoras) tienen como objetivo influir en la conducta, por ejemplo las políticas monetarias cambian los tipos de interés con el fin de influir en la decisión de la población sobre el ahorro o gasto del dinero y los estímulos fiscales incrementan la demanda agregada al darle a la gente más ingresos a corto plazo para que gasten.
Todas estas aproximaciones para gestionar la economía comparten un supuesto común: que la gente, en general, responde racionalmente a los incentivos económicos. Si el precio de un gasto inmediato sube, la gente consume menos inmediatamente. Si la demanda de trabajo aumenta, los contratantes de mano de obra pagarán más y los proveedores de mano de obra trabajarán más. Si los requisitos de capital de un banco aumentan, los bancos pagarán más por el capital, aumentarán los tipos de interés y prestarán menos dinero.
Pero desgraciadamente la experiencia nos muestra que esto no es cierto, en vez de llamarnos animales veamos cuales son los términos usados:

  • Lord Turner (del que hablamos por aquí ya que era el impulsor del impuesto Robin Hood) lo llama “exuberancia irracional y auto reforzada seguida de un colapso en la confianza”.
  • Martin Wolf (Un prestigioso periodista del Financial Times) ha dicho que la economía global “tiende a sufrir drásticos cambios de humor, desde la euforia hasta el pánico”.
  • Robert Shiller (también le hemos mencionado por su índice de precios de la vivienda) ha escrito sobre el espíritu animal.
  • Y por último, aunque realmente fue el primero, Alan Greenspan (este no necesita presentación) destacó el fenómeno de la exuberancia irracional doce años antes de que Lord Turner lo sugiriera
Así que si las personas son irracionales, ¿las políticas y la regulación basadas en la racionalidad van a estabilizar con éxito la economía?.En teoría sí, al menos en la mayoría de los experimentos conductistas, los sujetos son influidos en la manera esperada por cambios graduales en el precio, la oferta o la demanda. Así, una bajada de los tipos de interés llevará, en igualdad de circunstancias, a un aumento del consumo, en teoría.
Y aquí es donde está el problema cuando las cosas van mal, los experimentos de laboratorio no funcionan en la realidad, ya que no cuentan con todos los factores externos. Algo que nos cuesta muchisimo aceptar es que en cierta manera, todos los pensamientos económicos están equivocados, ya que no es lo mismo administrar nuestro dinero que el de un tercero, desde que el estado puede estimular la economía hasta la mano invisible que autorregula el libre mercado. La ideología no sirve para los animales, que es lo que somos.

Como país hemos demostrado que económicamente somos bipolares, con muchas dificultades para movernos de los extremos pese a que la realidad nos diga lo contrario. Hemos pasado en pocos años de la euforia a la absoluta depresión no sólo económica si no también moral y ante este panorama no hay política económica que lo arregle ya que éstas están diseñadas para gente racional. Actualmente tenemos una palabra que nos mueve más que “Gratis” y esa es “Miedo” quizás porque nos sentimos completamente desprotegidos por quienes deberían hacerse cargo de ello.

Por ello en esta situación de miedo, debemos intentar evitar todo debemos esforzarnos para mejorar nuestra actitud ante los diferentes eventos (evito la palabra problemas) que nos surgen en el día a día. Debemos ser capaces de ver a medio (1 año) y largo plazo y valorar la situación actual como un periodo de recuperación, no de crisis.

2/11/12

Recomiendo leer:

"Niños sobreprotegidos" de
http://www.euribor.com.es/
Escrito por Carlos Lopez el 31 de octubre de 2012



"Niños sobreprotegidos"
Si en lugar de apoyar al niño, sugerirle y guiarle para que aprenda por sí mismo, le imponemos, vigilamos y le damos todo solucionado, lejos de ayudarle a crecer, el niño tendrá un escaso desarrollo de sus habilidades (vestirse, comer…) y adoptará una postura de pasividad y comodidad, ya que interiorizará que sus padres, de los que tendrá una gran dependencia, siempre están dispuestos a ayudarlo. Su autoestima será baja y tendrá poca seguridad en sí mismo, creyéndose incapaz de resolver sus dificultades. Le costará mucho tolerar frustraciones, posponer las gratificaciones y no sabrá valorar lo que tiene.

Esto nos cuenta una web para padres sobre los peligros de la sobreprotección a los hijos.
¿No creéis que se parecen mucho a los problemas que tiene la sociedad española? ¿No creéis que este diagnóstico es más apropiado para nosotros que para nuestros padres?

Esta es una sensación que tengo y una opinión discutible y criticable, en España estamos sobreprotegidos, especialmente en el entorno laboral por un estado que actúa de manera paternalista sobre los trabajadores haciendo que muchas veces estos tomen una postura de pasividad y comodidad. Y si esto no fuese suficiente, como comenté la semana pasada, se penaliza a aquél que quiere salir del “nido”, el emprendedor está sobrecastigado, tanto social como legislativamente.

Este cocktail nos lleva a que una vez perdido el trabajo se desincentive completamente la iniciativa privada de un país lleno de la gente más creativa del mundo.

Un ejemplo, la semana pasada un amigo mío periodista (excelente) en paro recibió el encargo para escribir un artículo en una de las revistas más leídas de España. En total el encargo eran 500€ y tenía dos opciones.

•Darse de alta como autónomo, pagar 240€ de Seguridad Social, facturar los 500€ y de esos pagar el 21% de IRPF. En resumen cobrar 500- 105 – 240 =155€ y no cobrar el paro.

•No escribir el artículo y cobrar el paro

Es posible que haya alguna otra opción, pero por mucho que miramos no la encontramos.

¿Qué se está incentivando? Básicamente dos cosas:

•Cobrar el subsidio de desempleo, huyendo de cualquier pequeño encargo que genera actividad económica, llena profesionalmente y genera una valiosa experiencia

•Y lo que ocurrió en este caso. Facturar en negro a través de un tercero.

¿Entiendes, Montoro, por qué la economía sumergida está aumentando?. No es que queramos, es que muchas veces no hay otra opción

La prestación por desempleo es necesaria, devuelve al trabajador algo por lo que ya pagó y permite que las personas en apuros puedan seguir viviendo dignamente, sin embargo mal gestionada es un incentivo para no arriesgarse, la prestación desempleo debería permitir al trabajador vivir dígnamente pero no sobreprotegerlo, debería incentivarle a encontrar trabajo y no debería ser ninguna cadena para que no emprenda.

Veamos un ejemplo típico: Empleado que lleva 5 años trabajando y es despedido. Recibe una pequeña indemnización y una prestación por desempleo de 1000€ al mes durante 24 meses. La situación es dramática y durante 2 años buscará un trabajo que le pague más de 1000€ al mes, no hará pequeños trabajos que le llenen personal y económicamente para no perder la indemnización a la que tiene derecho, a medida que pasa el tiempo se siente frustrado, es un coste para el estado y la sociedad pierde a un trabajador bastante calificado. Todos pierden y se está incentivando a esto.

Propongo unos cambios escritos a vuelapluma, que me gustaría discutiésemos:

•Reducir la prestación por desempleo a un máximo de 600€ mes. Se incentiva a la búsqueda activa de empleo y a aceptar más variedad de trabajos
•Ampliar su duracion de 24 a 48 meses. Se garantiza la vida medianamente digna a 4 años, que equivale una duración medial de un ciclo económico.
•Durante el primer mes, no se recibe la prestación por desempleo. Se presupone que el empleado recibe algo de indemnización y se le incentiva a buscar trabajo desde el primer día.
•El desempleado podrá facturar hasta 500€ al mes sin necesidad de darse de alta en la SS y sin perder el subsidio de desempleo, progresivamente se iría aumentando la cuota de la SS y reduciendo el subsidio. Se le incentiva a realizar pequeños trabajo, que si los hace bien, podría convertirse en su trabajo principal.

Creo que el sistema actual es perverso para todos y es urgente buscar alternativas que no reduzcan nuestros derechos pero que nos incentive a movernos, a trabajar y a seguir formándonos. Como os he comentado al principio, es una opinión personal y me encantaría leer vuestro punto de vista. ¿Que propondríais vosotros? ¿Creéis que estamos sobreprotegidos?

24/2/09

Crisis: Albert Einstein


"No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo. La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países, porque la crisis trae progresos.


La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche. Es en la crisis donde nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a si mismo sin quedar "superado". Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.


La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia.


El problema de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones. Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, por que sin crisis todo viento es caricia.

Hablar de Crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo.

En vez de esto, trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora de no querer luchar por superarla."


Albert Einstein






Para meditar ...






23/2/09

Inflación, desinflación, ¿deflación, hiperinflación?

En muy poco tiempo hemos pasado de una inflación alta a una desinflación, motivada sobre todo por el brusco recorte de precio de las materias primas, explicada por la ralentización económica. Esto es lo que ya sabemos. Ahora el miedo es entrar en la deflación, que se podría explicar como una “antiburbuja” y que es aún más peligrosa que la inflación por la dificultad en salir de ella.

La deflación la entendemos todos como una tasa negativa en la evolución de los precios, ¿Por qué entonces es tan mala si todo nos resultará más barato? Esto es fácil de entender comprobando cómo ha sentado a la economía el proceso deflacionario de los activos (bolsa, renta fija privada, propiedades inmobiliarias) que lleva ya más de un año. De hecho, el origen de la crisis está en que el grueso del dinero circulante está invertido en activos y la bajada de estos activos impide recuperarlo. Si a eso sumamos que del dinero invertido sólo una pequeña parte es dinero real (puesto que la mayoría es deuda de la que se espera un beneficio en el futuro) el patrimonio se nos convierte en negativo: desde la persona que debe 300 mil euros y sólo posee una vivienda que está valorada en 200 mil al banco que ha prestado 300 mil euros que no tiene y lo ha hecho con el aval de esa misma vivienda.

Así pues, si llega la deflación también a la vida cotidiana y los productos cada vez son más baratos, la crisis financiera se convierte en crisis total, desde el punto de vista del consumidor (¿Para qué comprar un coche hoy si va a ser más barato dentro de un mes?) como del empresario (¿Para qué voy a invertir contratando empleados si nadie compra?). La solución a una situación así es muy muy compleja, a nivel mundial sólo ocurrió en el último siglo en los años ´30 y acabó en guerra, y a nivel local tenemos el ejemplo de Japón, que aún no ha salido de la crisis que inició hace 15 años.

Para luchar contra la crisis los estados se han dedicado a inundar el sistema de más dinero y de un teórico más barato acceso a ese dinero, repitiendo lo que ya hizo Japón en una situación similar hace casi 15 años. Es lo que se llama “ampliar la base monetaria”, que por supuesto no significa imprimir más billetes, aunque lo parece mucho ya que actualiza dinero futuro a valor presente (como por ejemplo ha hecho la FED tomando deuda en préstamo desde el Tesoro). Mientras dura la crisis el proceso normal es que quien tiene capital, sea individuo o empresa, ahorre y paralice gastos e inversiones: se reduce el número de participantes en la bolsa, baja la venta de coches y edificios, a nivel empresarial apenas hay OPAS y se reducen puestos de trabajo y se cierran factorías en lugar de crear nuevas.

Cuanto más dure la crisis, más se ampliará el ahorro y si finalmente se supera la fase de deflación (gracias a un repentino aumento de la confianza o de una revolución tecnológica que aumente la demanda o -esperemos que no- una guerra o cualquiera otra razón) todo ese dinero se lanzará al consumo y a la adquisición de activos. Eso puede provocar la hiperinflación y sus consiguientes burbujas asociadas. Imaginaos por ejemplo unas acciones de una compañía puntera que durante la crisis han bajado de precio un 80% y ante la nueva confianza general pierde a todos sus especuladores bajistas y gana a inversionistas con capital…el movimiento alcista puede ser espectacular. El problema es que algo similar le ocurrirá al crudo, a la vivienda…y al subir los activos de precio automáticamente los balances de los bancos se ajustan y por lo tanto también disponen de liquidez que alimentarán aún más las burbujas…

Con la actual crisis el problema será el cómo esté la situación financiera de los estados cuando se salga de ella y en concreto en el caso español, puede perjudicar bastante este proceso inflacionario ya que provocará subidas de tipos de BCE cuando quizás Alemania y Francia estén saliendo del hoyo pero nosotros aún estemos en fase recesiva..ya que por nuestra estructura económica es muy posible que tardemos más que ellos.

Hasta aquí la teoría pero, partiendo de que ahora estamos en situación de desinflación camino de la deflación (ya instalada en los activos como bolsa o vivienda pero no en la vida cotidiana), ¿Hay posibilidades de que algo de esto ocurra?

Los analistas usan el precio del crudo, la rentabilidad de los bonos a largo plazo, los futuros de materias primas…para intentar conocer prever la evolución de la inflación y lo cierto es que aún ni el crudo ni las materias primas están -en términos históricos- a unos precios tan baratos como para hablar de deflación y la rentabilidad de los bonos -muy por encima de los tipos de interés a corto- tampoco. Pero para mi, que soy muy amigo de seguir las tendencias, creo que viendo cualquier gráfico de IPC de cualquier país desde el verano pasado a la actualidad, es evidente que a la deflación llegaremos. Otra cosa es que sea algo puntual, que dure un par de trimestres y ayude a ampliar ese ahorro sin ralentizar el fin de la crisis. Ahora mismo es algo que yo no me arriesgo a pronosticar pero que temo, pues si la deflación se instala durante más de un año podemos tener una depresión económica muy muy larga.

En cuanto al riesgo de hiperinflación, si no cambiamos de mentalidad es elevado, y será mayor si la crisis aumenta su duración. Pongo un ejemplo: si van cerrando factorías automovilísticas y despidiendo trabajadores porque no se vende y de repente ante una industria acostumbrada ya a vender 100 hay una demanda de 500, hasta que vuelva a impulsarse una infraestructura que permita ofrecer 500 los precios se dispararán…así pasará con pisos, ordenadores etc.

Escrito por Droblo www.euribor.com.es